El equipo

El equipo pedagógico de Ubha es a escala humana, apoyando a todos lxs niños/as de la estructura.
Siempre dispuestos a escuchar, también saben dejar a los jóvenes ser autónomos cuando lo desean.
Su objetivo : que los jóvenes de Ubha adquieran autoestima y confianza en sí mismos, que puedan desarrollar todo su potencial en las actividades que deseen, asegurándose al mismo tiempo un seguimiento bien atendidos.

Alejandra Restrepo Ramos

Motivada por este hermoso territorio colombiano soy una mujer que sueña y construye desde el ideal de ver la infancia libre, sana y feliz. Desde niña me acoge una comunidad que rescata las tradiciones indígenas de toda América del Sur, especialmente las culturas nativas colombianas y desde entonces he sido promotora cultural y artística en diferentes procesos.

Mi vida ha tenido grandes retos y oportunidades: tuve una infancia con escasez económica y enfermedades fuertes. Fui madre a edad joven de una niña con limitaciones auditivas, en un mundo acelerado y lleno de sonidos. Ella forma parte de nuestra comunidad UBHA.

Soy licenciada en pedagogía infantil y he vivido de cerca los grandes problemas actuales de la educación, la falta de oportunidades y de entornos sanos para los niños en Colombia. También soy guía turística profesional e intérprete ambiental, pues considero que es de suma importancia que las personas conozcan y se apropian del territorio conociéndolo para cuidarlo.

Desde hace un tiempo me empecé a formar profesionalmente como administradora de empresas, cursando en este momento mi último semestre de formación. Considero esta carrera como la forma para generar más red de alianzas estratégicas en una economía cambiante, donde se le da poco valor a lo solidario, a lo conjunto y donde cada vez es más necesario que las empresas surjan con mayor compromiso social y ambiental y donde la figura femenina se empodere más. Mis ideales siempre fueron la construcción para un cambio positivo en la sociedad.

«Gracias a Aleja por ser una niña eterna, por su alegría y energía positiva».

Camila Gaitán Florez

Como cuarta hija de mis padres, crecí en un entorno con retos familiares y económicos grandes. En mi infancia, me sentía sola y que no encajaba en esta sociedad donde se espera de las mujeres colombianas que sean bonitas y “bien educadas”. Por pasión, estudié trabajo social. Tuve a mi hijo siendo estudiante. Me tocó estudiar, criar y trabajar al tiempo. Llevo aproximadamente 9 años trabajando en el desarrollo y acompañamiento de proyectos artísticos, culturales, políticos y sociales en comunidades vulnerables. Desde hace 3 años acompaño el proyecto de UBHA, en el cual también participa mi hijo. Allí desarrollo diversas labores, que van desde el acompañamiento a los niños y sus familias hasta la coordinación de procesos y proyectos. 

Soy una mujer apasionada por desarrollar labores que le apuesten a cambios sustanciales para lograr un verdadero desarrollo integral de los niños y jóvenes. Considero que ellos tienen los retos más importantes al hacer parte de una sociedad que solo les impone

Siendo ellos los principales agentes de cambio para la construcción de sociedad, se hace necesario establecer posturas de acompañamiento más respetuosas y ambientes seguros y estimulantes para que los niños y jóvenes logren enfrentar los retos del planeta que se avecinan.

«Gracias a Camila por ser luchadora, incansable y por su compromiso con el cambio social».

Ruth Zimmermann

Soy originaria de Alemania. Tras estudiar idiomas y relaciones internacionales en Europa, llegué a Colombia con una beca en 2010, donde trabajé para ACNUR durante tres años. Desilusionada con el sistema de la ONU, me hice autónoma como traductora en 2013 y me trasladé al Parque Natural de Chicaque con mi marido, con quien tengo tres hijos germano-colombianos, donde trabajamos en varios proyectos. Debido a la pandemia y a la falta de oportunidades para los niños durante esta época, en 2020 nació UBHA, un pequeño proyecto de escuela alternativa en el entorno verde, seguro y estimulante del ecosistema del bosque nuboso andino. El proyecto comunitario se convirtió rápidamente en una parte cada vez más importante de mi vida, una oportunidad para cambiar vidas, crear sentido y participar activamente en los ámbitos que nos mueven: la igualdad de oportunidades, el respeto y la coexistencia armoniosa con la naturaleza, la «educación libre», la lucha contra la brecha social en Colombia, la vida en común con el objetivo de trabajar, disfrutar de la vida y aprender al mismo tiempo.

«Gracias a Ruth por su espíritu crítico y por mantener los pies en el suelo».

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

× ¿Cómo puedo ayudarte?